Esta enfermedad crónica involucra vías respiratorias inflamadas en todos los pulmones, junto con los bronquios constreñidos. Los ataques de asma pueden ser muy atemorizantes, por lo que algunas personas también experimentan ataques de pánico cuando la respiración se vuelve difícil.

Té de tomillo y ginkgo

1er:  tratamiento Rinde 1 taza

El ginkgo biloba y el tomillo ayudan a abrir las vías respiratorias y relajan los músculos del pecho para que pueda respirar mejor. Si no le gusta el sabor de este té, puede agregar una cucharadita de miel o menta seca a la mezcla para mejorar su sabor.

1 taza de agua hirviendo

1 cucharadita de ginkgo biloba seco

1 cucharadita de tomillo seco

Vierta el agua hirviendo en una taza grande. Agregue las hierbas secas, cubra la taza y deje reposar el té durante 10 minutos.

Relájese y beba el té lentamente mientras inhala el vapor. Repita hasta cuatro veces al día.

Precauciones No lo use si está tomando un inhibidor de la monoamino oxidasa (IMAO) para la depresión. El ginkgo biloba mejora el efecto de los anticoagulantes, así que hable con su médico antes de usarlo.

Tratamiento de vapor de menta y romero

 2do:tratamiento

La menta ayuda a abrir las vías respiratorias y facilita la respiración, mientras que las hojas de romero contienen aceite esencial que bloquea la histamina. Si no tiene hierbas frescas disponibles para este tratamiento, puede reemplazarlas con 2 gotas de aceite esencial de menta y 4 gotas de aceite esencial de romero.

4 tazas de agua hirviendo (no hirviendo)

½ taza de hojas de menta fresca trituradas

½ taza de hojas de romero frescas finamente picadas

En un tazón grande y poco profundo, combine todos los ingredientes. Coloque el recipiente sobre una mesa y siéntese cómodamente frente a él.

Use una toalla grande para cubrirse la cabeza y el tazón. Respire los vapores que se elevan de las hierbas. Salga para tomar aire fresco según sea necesario y cierre los ojos si los vapores se sienten demasiado fuertes. Continuar el tratamiento hasta que el agua se haya enfriado.

Repita según sea necesario siempre que surjan síntomas de asma. Este tratamiento es lo suficientemente suave como para usarlo con la frecuencia que desee.

Precauciones No use romero si tiene epilepsia. Aunque se ha demostrado que algunos aceites calmantes como el jazmín, el ylang-ylang, la manzanilla y la lavanda previenen las convulsiones, se sabe que los aceites más picantes como el romero, el hinojo, la salvia, el hisopo de eucalipto, el alcanfor y la lavanda pueden desencadenar episodios epilépticos.